El proceso creativo de Bruno Repetto
- Rupestre Diseño
- Jul 10
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Cada pintura comienza mucho antes de tocar el soporte. No nace de una imagen previamente definida, sino de una práctica constante de observación, improvisación y experimentación. Mi trabajo consiste en crear las condiciones para que aparezca algo que todavía desconozco.
La pintura es el lugar donde convergen todas las disciplinas que forman parte de mi recorrido. La música, el teatro, el dibujo y el diseño no funcionan como actividades independientes, sino como lenguajes que se alimentan mutuamente y construyen una misma búsqueda artística.
La ciudad como archivo visual
Gran parte de mi imaginario surge de aquello que permanece sobre los muros: tags, capas de pintura, restos de afiches, salpicaduras de aerosol, marcas del tiempo y huellas de la intervención humana. No me interesa representar la ciudad, sino trasladar ese lenguaje visual al espacio de la pintura.
Cada superficie urbana conserva una memoria. Mi trabajo consiste en reorganizar esos fragmentos hasta convertirlos en un nuevo lenguaje.
La improvisación como método
La improvisación atraviesa toda mi práctica artística. Está presente cuando pinto, cuando hago música y cuando actúo.
No improviso porque desconozca el camino, sino porque entiendo que el proceso puede revelar soluciones imposibles de anticipar. Cada gesto modifica al siguiente. Cada capa transforma el sentido de la anterior. La pintura se construye dialogando con sus propios accidentes.
El rostro como aparición
En algún momento del proceso comienzan a aparecer los rostros.
No son imágenes planificadas. Emergen lentamente entre manchas, líneas, gestos y superposiciones, como si siempre hubieran permanecido ocultos bajo la superficie.
Esta forma de trabajar está profundamente vinculada al fenómeno de la pareidolia: la capacidad humana de reconocer rostros donde aparentemente solo existen formas abstractas. Estas figuras funcionan al mismo tiempo como retratos y máscaras, influenciadas por mi experiencia en el teatro y por la potencia expresiva del clown.
La pintura como acumulación
Cada obra conserva la memoria de su construcción.
No busco ocultar el error ni borrar el proceso. Las capas permanecen visibles porque forman parte de la imagen final. La pintura se construye mediante la acumulación de decisiones, rectificaciones, accidentes y gestos.
Del mismo modo que un muro transforma su identidad con el paso del tiempo, cada obra incorpora nuevas capas hasta encontrar un equilibrio propio.
Una práctica en permanente transformación
No entiendo mi trabajo como una sucesión de disciplinas independientes. La pintura, la música, el teatro y el dibujo forman parte de una misma práctica artística.
Cada experiencia alimenta a las demás. Cada proyecto modifica el siguiente.
Por eso no considero una obra como un resultado definitivo, sino como un momento dentro de una investigación que continúa transformándose.
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